El Textil de Chiapas, Cultura y tradición milenaria.*

A muy temprana edad, las niñas de las comunidades indígenas de Chiapas inician su aprendizaje en el uso del “Telar de cintura”, que sus madres aprendieron de sus abuelas, quienes aprendieron de su madres, que a su vez aprendieron de las suyas y así sucesivamente, hasta el inicio de los tiempos en que Ix Chel, “La Blanca Señora de la Tierra”, “La Blanca Señora del Cielo” comenzó a hilar y tejer el cosmos. Por eso, el acto de tender la urdimbre y comenzar a tejer, reproduce el comienzo del tiempo o su perenne transcurrir.

Son muchos los que se maravillan de la cantidad y diversidad de los textiles que se ofrecen en diferentes municipios del estado de Chiapas, pero son muy pocos quienes, además de sorprenderse, llegan a identificar en la belleza de los tejidos actuales el ropaje que utilizaron los reyes mayas, representados en vasijas, estelas y dinteles.

Las tejedoras actuales continúan reproduciendo, en su vestimenta tradicional, los detalles de figuras geométricas y animales sagrados, de la misma manera en que los señores y señoras mayas aparecen vestidos en las piedras y pinturas de diferentes templos.

Es digno de mencionar la sorprendente similitud de los actuales tejidos de los huipiles de San Andrés Larráinzar con los vestidos tallados en varios dinteles del edificio 23 de Yaxchilán, donde aparece la “Señora K´ab´al Xook” utilizando diferentes huipiles en los que se pueden apreciar el rombo como representación de la tierra y dentro de él a las ranas como representación del llamado a las lluvias, o las cruces como representación de los cuatro puntos cardinales.

Son muchas las comunidades donde se tejen y se bordan muchos y muy variados diseños, de diferentes calidades y precios, debido principalmente a la necesidad de vender productos para llevar comida a la mesa.

La afluencia de turistas nacionales y extranjeros que regatean el valor de los textiles (que en ocasiones llevan meses de trabajo) ha generado que se vaya perdiendo la tradición del tejido y el bordado a mano y que aparezcan los bordados a máquina, diluyendo así, (sin que muchos se den cuenta) una cultura milenaria.

Pese a todo, los textiles de Chiapas siguen atrayendo a numerosos estudiosos de la arqueología, la antropología, la etnografía y otras disciplinas, que intentan descifrar los símbolos de nuestra cultura, escondidos en los tejidos del tiempo.

* Juan Ramón Hernández Corzo